FORMACIÒN HUMANA INTEGRAL

De acuerdo a los lineamientos y políticas establecidos por la Universidad, el Proyecto Educativo Institucional (PEI) plantea, como fin de la misión institucional y primero de los objetivos estatutarios, la promoción de la formación integral, pues con ella se alcanzan todas las dimensiones de la formación. Se entiende por formación integral el desarrollo de todas las dimensiones de la vida personal, de manera que los estudiantes adquieran una conciencia superior que les permita comprender su propio valor histórico, su propia función en la vida, sus propios derechos y deberes, y los haga capaces de intervenir y participar lúcida y responsablemente en la vida social, cultural, económica y política, aportando su actitud creativa y su aptitud crítica e investigativa.

Definición de formación integral

Para comprender el proceso de formación integral es necesario aclarar algunos términos que son fundamentales en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

La palabra educación fue tomada del latín educatĭo, que significa: crianza, enseñanza y doctrina que se da a los niños y a los jóvenes. También tiene en su raíz el vocablo latino ducere, que significa: conducir, llevar adelante. Educere quiere decir: sacar fuera. (Joan, 1990: 65). De allí se deriva la palabra Educar, que significa: desarrollar o perfeccionar las facultades intelectuales y morales del niño o del joven por medio de preceptos, ejercicios, ejemplos, etc.

Por lo cual podemos afirmar que la educación es la acción por medio de la cual un pueblo o una cultura transmiten sus tradiciones, valores y saberes a los niños y jóvenes, guiados o dirigidos por un adulto para que desarrollen todas las potencialidades y cualidades propias del ser humano. Para alcanzar este fin es necesario que se establezcan los fundamentos y parámetros antropológicos, epistemológicos, ontológicos y éticos, propios de la cultura bajo los cuales se construirá el proyecto pedagógico.

Al definir qué tipo de hombre se debe formar, cuáles serán sus deberes y derechos, qué valores y principios son fundamentales para preservar la cultura y la sociedad, qué procesos de enseñanza y aprendizaje son los más pertinentes para adquirir el conocimiento, etc., se define el horizonte de sentido que debe cumplir el proceso de educación dentro de la dinamización y proyección de la cultura, con el fin de consolidar la identidad propia.

Al tener claro el horizonte de sentido que debe tener el proceso de educación dentro de la cultura, se establecen los lineamientos pedagógicos y se construyen las herramientas pertinentes que responden a las necesidades propias del entorno natural, social, cultural, económico y político del pueblo o nación. Desde estas bases se establecen los ciclos de aprendizaje, las áreas de conocimiento, los contenidos, las didácticas pertinentes para alcanzar los fines y objetivos establecidos.

La cultura occidental ha privilegiado la fundamentación del proceso educativo desde la concepción antropológica de la persona humana, por lo cual propone su formación integral como la herramienta pertinente para potenciar todas sus dimensiones. Pero, ¿qué significa formación integral? La palabra formar se toma del latín formāre, que significa: dar forma a algo; criar, educar, adiestrar; adquirir más o menos desarrollo, aptitud o habilidad en lo físico o en lo moral. La palabra formación significa: acción y efecto de formar o formarse. (Picardo, 2009: 92).

La formación es un proceso educativo que consiste en propiciar, favorecer y estimular la explicitación, desarrollo y orientación de las virtualidades y dinamismos de la persona humana. (Remolina, 1998: 71).

La palabra integral se deriva del vocablo latín integrālis, que significa: global, total. Se aplica a lo que comprende todos los aspectos o todas las partes de la cosa de que se trata. (Moliner, 1998: 251).

De acuerdo a lo anterior, podemos afirmar que la formación integral es la acción que ejerce una cultura para potenciar o desarrollar globalmente todas las dimensiones propias de la persona humana.

Formación es el proceso por el que se adquiere cultura, y esta cultura misma en cuanto patrimonio personal del hombre culto, sin que se confunda cultura con el conjunto de realizaciones objetivas de una civilización, al margen de la personalidad del individuo. En forma breve, formación significa ascenso a la humanidad; desarrollo del hombre en tanto hombre. (Orozco, 1998: 21).

Como dijimos anteriormente la cultura occidental ha privilegiado la concepción del hombre como una persona humana íntegra, como totalidad; por ello la formación integral debe ser un enfoque o forma de educar que enfatice el proceso de constitución de la persona y reconozca todas las dimensiones de ésta que estén presentes en los diversos ámbitos de su existencia individual y social.

La formación integral es el proceso continuo, permanente y participativo que busca desarrollar armónica y coherentemente todas y cada una de las dimensiones del ser humano, a fin de lograr su realización plena en la sociedad. (ACODESI, 2002: 13).

Desde este enfoque el proceso educativo debe estar centrado en el estudiante, para que, haciendo uso de todas sus potencialidades, constituya y desarrolle su ser personal desde la perspectiva integral de la persona humana.

  ¿Porquè todo profesional debe formarse integralmente para ser una persona y un ciudadano de bien?