¿CÓMO APRENDEN LOS NIÑOS?

¿Cómo aprenden los niños y las niñas?

Según Palacios (1991) los niños aprenden de diferentes maneras, pero se ha podido consolidar que aprenden principalmente a través de:

La experiencia con los objetos

En este tipo de aprendizaje  se va dando cuando los niños exploran los objetos, es lo que Piaget (1969) denomina la actuación  a partir de los esquemas, en donde el niño actúa sobre el objeto cogiéndolo, estirándolo, moviéndolo, soltándolo, mirando, etc. Esta exploración le permite llegar a conclusiones sobre las características de los objetos que lo rodean. Este aprendizaje se da mediante dos procesos que Piaget (1974) denomina asimilación y acomodación.

La asimilación se relaciona con la aplicación de un mismo esquema a diferentes objetos y situaciones.

La acomodación hace referencia a la forma como los niños introducen en los esquemas para adaptarse a diferentes situaciones.

Con estos dos procesos el niño aprende a resolver situaciones y hacen un aprendizaje del mundo que los rodea. Ahora bien, con estos procesos el niño va utilizando instrumentos (esquemas) los cuales le permiten indagar e intervenir en la realidad, es así como en la medida en que se interviene la realidad los esquemas se van especializando y se van volviendo más complejos.

El aprendizaje por experiencia con los objetos requiere que el maestro fomente ambientes donde se propicie el juego, la experiencia y la manipulación de objetos que sean significativas y de interés para el niño.

La experiencia con situaciones

Se refiere a todas aquellas experiencias relacionadas con situaciones de la vida cotidiana como por ejemplo: las rutinas de asearse, vestirse, alimentarse, jugar, relacionarse con otros o situaciones menos frecuentes como por ejemplo ir a un restaurante, a un espectáculo, etc. Todas estas situaciones le permiten al niño aprender a hacer predicciones y anticipaciones, como por ejemplo: que un cepillo del cabello no puede estar en un cajón de la cocina.

El maestro por eso en esta etapa requiere fomentar experiencias que le ayuden al niño a conocer situaciones próximas, recrear otras vividas y experimentar situaciones que se le pueden presentar pero que aún no ha vivido, de tal manera que a partir de ella pueda ir creando expectativas, hacer predicciones y anticipaciones.

Este aprendizaje le favorece además al niño, la posibilidad de ir alcanzando la seguridad en sí mismo y la sensación y control sobre el entorno que lo rodea.

Los premios y los castigos

Este tipo de aprendizaje es uno de los más utilizados por los docentes y consiste en premiar cada situación que un niño realiza de acuerdo con los objetivos propuestos. Estos premios pueden ser una sonrisa, un aplauso, una carita feliz, un regalo, un reconocimiento, etc. Con este tipo de aprendizaje el niño aprende  que puede y no puede hacer, porque cuando no cumple con un propósito puede recibir una sanción como por ejemplo: la indiferencia, una palabra con tono molesto o enfadado, aislarlo de la situación, entre otras.

Este aprendizaje puede ser utilizado y trae grandes beneficios en la formación de hábitos y normas que son necesarias para la seguridad el niño. Pero no puede ser empleado de manera permanente y para todo tipo de enseñanza porque se puede llegar a generar dependencia del adulto e inseguridad.

La imitación

El niño a través de este tipo de aprendizaje aprende mediante la imitación de los modelos que son significativos para él. Imitan por ejemplo expresiones, maneras de hacer, actitudes y comportamientos de sus padres, es decir,  el niño aprende lo que ve y vive en su medio, lo cual es importante para revivir, controlar y representar situaciones vividas.

El maestro puede fomentar este tipo de aprendizaje a través de representaciones, experiencias recreativas, juegos de roles, entre otros.

El aprendizaje mediante la creación de andamios

Es un tipo de aprendizaje compartido en donde el niño requiere de la interacción con otro para aprender y avanzar en el desarrollo de sus potencialidades. Este otro en la edad inicial, puede ser el adulto o el igual, pero no todos los tipos de interacción son válidos y significativos para que el niño aprenda y desarrolle sus potencialidades, ya que se requiere que se cumplan tres condiciones que son:

a)      Maduración, el niño requiere tener cierto grado de maduración que le sirva de base para conseguir nuevos niveles de desarrollo y aprendizaje. Ejemplo: estimular a que el niño controle esfínteres antes de los seis meses.

b)      Ajustarse a las necesidades e intereses del niño, el adulto por ejemplo tiene que conseguir interacciones que fomenten el desarrollo y el interés del niño por aprender cosas nuevas, de ahí que las ayudas requieren ser adecuadas al nivel de dificultades que el niño puede encontrar al realizar una actividad. Ejemplo: si se le pide al niño que  coja la cuchara para comer solo, es necesario que se tenga en cuenta su nivel de desarrollo y capacidad y brindarle varias ayudas hasta que por sí solo pueda llevarse el alimento a la boca, por lo tanto, si un niño aún está en una prensión de barrido será muy difícil que lo haga con autonomía.

c)       Motivación, es otra de las condiciones necesarias en la interacción que el docente se proponga con el niño. Si en la interacción que se establece existe una relación positiva, llamativa y gratificante, el  niño se sentirá tranquilo, seguro y confiado y prestará atención a lo que se le está explicando, solicitando o diciendo. Ejemplo si un niño tiene hambre y una maestra quiere en ese momento que el niño juegue con ella a armar un rompecabezas, juego que le encanta al niño, probablemente no jugará con ella porque en ese momento tiene una necesidad primaria no satisfecha que le impedirá realizar la actividad.

Estas formas que establece Palacios sobre la forma como los niños aprenden, pueden ayudar a que el maestro a través de su práctica pedagógica, le permita niño a avanzar en su aprendizaje y formación integral.